viernes, 13 de octubre de 2017

¿Violencia? Veamos que tenemos para vosotros.



La violencia de género es el maltrato físico y psicológico que afecta de manera negativa sobre la mujer (bienestar social, físico y psicológico).

En España, este término hace referencia exclusivamente a las víctimas de maltrato del género femenino por parte del varón, el lado opuesto se considera violencia doméstica, que conlleva legalmente una pena inferior.  
Aunque las violaciones de los derechos humanos afectan por igual a hombres y mujeres, su resultado es diferente según el sexo de la persona agredida. Son los hombres los sujetos activos de la violencia en el mundo.
Los estudios sobre el tema confirman que la violencia femenina consta con una serie de características que la catalogan como violencia de género.
Como conclusión a esto, podemos afirmar que la violencia está relacionada con la desigualdad de poder entre varones y mujeres, desvalorizando al sexo femenino y subordinando al sexo masculino.


Las estadísticas de casos atendidos en MIMDES muestran que los hombres también sufren violencia física y psicológica en una relación.
Según el consolidado anual de casos atendidos en 2002, 2055 varones mayores de 18 años han denunciado ser víctimas de maltrato, es decir, el 8.2% de todos los casos atendidos a personas adultas. El 91.8% restante de este grupo corresponde a 22898 víctimas de violencia de sexo femenino.

Las estadísticas indican que el porcentaje de varones víctimas de violencia va en aumento conforme la edad. La principal persona agresora del grupo comprendido entre los 18 a 59 años pertenece a la pareja y a partir de los 60 años, los hijos.

Normalmente, nos preguntamos por qué el hombre no denuncia, esto se debe a diferentes causas entre las que encontramos: falta de apoyo jurídico (las leyes con respecto a la violencia contra el varón son escasas), falta de recursos para el hombre maltratado (no existe un teléfono de emergencias o un servicio disponible como en el caso de las mujeres), problemas de credibilidad (falta de apoyo familiar), miedo al ridículo o por sentimientos de humillación y sentimiento de culpabilidad ante el maltrato.

También podemos encontrar como principales características la baja autoestima, búsqueda de la aprobación de su pareja, asimilación de su pareja al comportamiento materno, no saber cómo salir de esa relación, sobrevalorar a su pareja, distanciamiento de amigos y familiares, diferentes síntomas de estrés, ansiedad, etc.

Podemos encontrar 8 tipos de maltratos: Degradación (reducción del valor personal), Cosificación (conversión de la otra persona en un objeto), Intimidación (causar en la otra persona miedo o temor), Sobrecarga de responsabilidades (exigir al otro que se haga responsable de todos los problemas), Privación (reducción de la satisfacción social, personal o laboral. Tiende a separarle de todos sus amigos), Distorsión de la realidad subjetiva (se le crea a la víctima una sensación de duda constante), Estrategias defensivas (la violencia es responsabilidad de la víctima) y Violencia física (agresión contra el contrario: bofetadas, empujones, arañazos, etc).

Fuentes:

lenciosa-20150612102418.html

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