miércoles, 1 de noviembre de 2017

Y tú, ¿qué opinas?

La idea inicial de esta entrada era analizar los resultados de una encuesta que, por error mío, fue fallida. Lo que pretendía era ver si la gente tenía conocimiento de la violencia al varón y sobre todo medir si consideraban que la igualdad entre los géneros es mirada también para la postura del hombre. Por ello quería comprobar si cuando se les pregunta si se interpondrían entre un hombre y una mujer para defender al hombre lo harían con la misma facilidad que lo hacen cuando se trata de una mujer.


El resultado fue catastrófico. Como bien he dicho cometí un error y tuve a varias personas que se atrincheraron contra mí, pero esto me hizo ver muchas otras cosas. En especial los prejuicios, que es en lo que me voy a centrar.

Cuando hemos hecho entradas para el blog hablando de la evolución de la historia o de los conceptos que han ido apareciendo y cómo se ve la postura del hombre en las agresiones, hemos visto que la mujer en los inicios se veía sometida a una postura de patriarcado y que actualmente se está luchando mucho contra ello. El problema viene cuando por querer dar voz a un tema silenciamos el otro. Esto lo he visto cuando muchas personas decían que en la violencia siempre es la desfavorecida la mujer, que por lo que hay que luchar es por evitar la violencia de género o por conseguir una igualdad en la que, obviamente, nosotras estamos perdiendo. Me pareció muy curioso que salvo una persona de todas con las que he hablado me ha dicho que no tenía conocimiento de que la violencia al varón existiese, que no sabía ni el nombre que se le atribuía y que nunca imaginó que hubiese asociaciones para defender su postura. Quizás la justificación más común para ello es que el hombre tiene mucha más fuerza que la mujer y por eso el hecho de ser violentos causa mayores daños, cosa que no discuto pues siempre que haya enfrentamientos físicos perderá aquel que sea menos fuerte. Sin embargo cuando hablamos de las agresiones psicológicas, ¿Quién puede perder? Creo que es un tema que es más difícil de medir, y evidentemente no tengo los conocimientos necesarios para ello. Donde quiero llegar es que no tenemos que confundir la igualdad con la superioridad en ningún caso.


Como conclusión he sacado que nuestra sociedad está avanzando muchísimo para defender la postura de la mujer, pero creo que la defensa de ese porcentaje tan elevado de agresiones que hay no tiene que ocultar los casos opuestos. Creo que la igualdad de los géneros es algo que no está conseguido, pero no solo por las mujeres, si no también por los numerosos casos de violencia al hombre. Quizás sea un tema más tabú por los estereotipos que se le asocian al mismo, ya que en numerosos casos relacionamos el hecho de ser hombre con adjetivos como la fortaleza y se piensa que un hombre nunca se verá desfavorecido por nadie y el hecho de llegar a decir que sufre maltrato sería como algo "vergonzoso". Error, por cierto. Finalmente, como conclusión total, es que no acabaremos de luchar por la igualdad hasta que tratemos a ambos polos a la misma altura, hasta que los porcentajes sean 0% en los dos casos. No está justificada ningún tipo de violencia, ninguna; pero tampoco está justificado que porque haya más casos de uno que de otro solo haya que trabajar con el sector más desfavorecido; pues creo que cuando nos sentamos ante cualquier caso analizamos todo lo que tenemos delante y trabajamos todos los puntos donde encontremos algún problema. Y eso es lo que tenemos que conseguir, pues mientras que siga habiendo un 1% no habremos acabado de trabajar.


Esta claro que la forma de sanar la sociedad de la violencia y de la falta de amor es reemplazar la pirámide de dominación con el círculo de la igualdad y respeto.-Manitonquat..

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